
Este proyecto nace de la voluntad de transformar un centro de estética en un espacio sereno y acogedor, pensado para cuidar a las personas desde el bienestar y la calma.
La intervención apuesta por una paleta de tonalidades neutras, paredes acabadas en estuco a la cal y una iluminación cuidadosamente estudiada para generar una atmósfera cálida y relajante.
El resultado es un espacio concebido para vivir una experiencia pausada, íntima y confortable, donde cada detalle acompaña el ritual del cuidado personal.
Un proyecto desarrollado junto a Josep Ribas Interiorista.









