
Nuevamente, una vivienda concebida para ser vivida desde la calma y el disfrute cotidiano. Sus propietarios, grandes amantes de la lectura y coleccionistas de libros, soñaban con un lugar donde poder guardar sus pequeñas “joyas”. Por ello, el diseño a medida de una gran librería se convirtió en una pieza imprescindible del proyecto. Porque una casa sin libros difícilmente puede sentirse una casa vivida.
El proyecto parte de una reinterpretación sensible de las estancias originales, actualizando la vivienda con mimo y naturalidad, respetando su esencia. Una cocina pensada para parecer la cocina de siempre, una sala tranquila donde detenerse a leer, un rincón concebido para largas cenas con amigos y unos baños integrados de forma tan natural que parece que siempre hubieran estado ahí.
La materialidad neutra, la madera y la luz suave acompañan el conjunto para crear una atmósfera serena, cálida y atemporal.
Construction © Grup Osona 2000












