
En este proyecto transformamos una pequeña casa de pueblo, situada a las afueras de la ciudad, con el objetivo de mejorar por completo su funcionalidad y adaptarla a una nueva forma de habitarla. La intervención partió de una reorganización integral de los espacios, invirtiendo la distribución original de la vivienda para abrir las zonas de día al jardín y reservar las áreas de descanso a la parte más tranquila de la casa.
Donde antiguamente se encontraba el dormitorio principal, hoy conviven una cocina abierta al exterior, el comedor y la sala de estar, creando un espacio luminoso y conectado con el jardín. La propuesta material se trabajó desde la calma y la atemporalidad, utilizando madera de roble, tonos neutros y el blanco como hilo conductor de toda la vivienda.
lighting Designer © Cristina Montero











